¿Diferencia entre Flores Secas y Flores Preservadas?

¿En cuantos salónes, recibidores o dormitorios?, has visto un ramo de flores secas. Pero ¿qué son estas flores? Las flores secas son realmente flores naturales que se someten a un proceso de deshidratación para eliminar toda el agua, y así durar más tiempo en perfecto estado.

¿Qué son las flores secas?

Existen varias técnicas para secarlas. La más común para nosotros es la de el prensado, es decir colocando las flores sobre papel de periódico, o dentro de libros. Otra muy común es al aire. Quizás esta es la técnica más sencilla, si queremos mantener el volumen del ramo de flores. Para ello, agrupamos las flores en un ramillete, atamos con un cordel y colgamos boca abajo en un lugar cálido, oscuro y seco de la casa con buena ventilación y después de dos a cuatro semanas, el ramo estará listo.

Flores 100% Naturales

La gran ventaja de las flores secas es su duración. Son flores que perduran y que permiten decorar la casa durante años. Pero cuidado, no todas las flores se pueden secar, alguna de ellas en este proceso pierde sus hojas o son muy delicadas, por lo que no acaban de lucir como nos gustarían.
Para mantener su limpieza. Tan solo tendrás que quitar el polvo, y evitar que las flores reciban mucho sol. 
Pero... también tienen algún pequeño inconveniente y uno de los principales es su precio ten en cuenta que, si quieres un tipo de flor seca específico, se le somete a un proceso de secado especial para que pierda su estética lo mínimo posible y en muchos casos se le aplica un pequeño baño de color.

¿Qué son las Flores preservadas?

La preservación también es una modalidad de secado aunque mucho más sofisticada. El resultado es completamente diferente. La técnica de preservación consigue que las flores conserven un tacto y aspecto completamente natural. ¡Como recién cortadas! Esto se consigue de la siguiente forma: Las flores frescas se cortan en su momento de máxima belleza y esplendor. En lugar de dejarlas secar, se las somete a un proceso de rehidratación, sumergiéndolas en una preparación compuesta por glicerina y otros elementos vegetales. Este líquido podo a poco va subiendo por el tronco hasta sustituir completamente a la savia. Al cabo de pocos días, el proceso ha finalizado y la planta está lista para utilizarla

 

 

El resultado final es una flor flexible, con un aspecto completamente natural. El producto conservante mantiene su acción durante meses ¡e incluso años! Con unos cuidados mínimos, podremos disfrutar de nuestra flor preservada durante mucho tiempo.

    Cuidado y uso correcto de las flores secas y preservadas

    Las flores y plantas preservadas y secas son muy resistentes y duraderas.
    No requieren ser podados o regados con agua.
    Evita la exposición directa y prolongada del sol, acelera la pérdida de color de las flores.
    En el caso de tener polvo utiliza un secador de pelo con aire frío a unos 30 centímetros para no dañar los pétalos.