Cómo cuidar tus velas y candelabros
CUIDADO DE LAS VELAS Y CANDELABROS
Las velas y los candelabros aportan calidez y personalidad a cualquier rincón del hogar. Con unos cuidados sencillos podrás disfrutar de ellos durante mucho tiempo, conservando tanto su belleza como su buen estado.
Uso y cuidado esencial
Coloca siempre el candelabro sobre una superficie estable y resistente al calor.
Utiliza velas del tamaño adecuado para que queden bien sujetas.
No dejes nunca una vela encendida sin vigilancia.
Mantén las velas alejadas de corrientes de aire, cortinas y materiales inflamables.
Deja siempre suficiente distancia entre varias velas encendidas.
Velas
Antes de encenderla, asegúrate de que la mecha esté recta.
Apaga la vela antes de que la llama alcance el candelabro o la base.
Evita que la cera caliente rebose o caiga sobre muebles y superficies delicadas.
Guarda las velas en un lugar fresco y seco, protegidas de la luz directa del sol.
Cómo limpiar tus candelabros
Antes de limpiarlos, deja que la cera se enfríe y se endurezca completamente.
Si algún resto queda adherido, caliéntalo suavemente con un secador de pelo o utiliza agua templada para ablandarlo y retirarlo con un paño suave.
No utilices cuchillos ni utensilios metálicos para despegar la cera, ya que podrían rayar la superficie. Si fuera necesario, emplea una espátula de madera o de plástico.
En los candelabros de metal, limpia con un paño suave y seco. Si es necesario, utiliza un paño ligeramente humedecido y seca inmediatamente.
En los candelabros de cerámica, limpia con un paño suave y evita productos abrasivos que puedan dañar el acabado.
Nunca viertas la cera derretida por el desagüe.
Con estos sencillos cuidados, tus velas y candelabros conservarán toda su belleza y podrás disfrutarlos durante muchos años.

