Cómo cuidar tu botijo y puesta en marcha
CUIDADO DE LOS BOTIJOS
El botijo de barro es una pieza tradicional que enfría el agua de forma completamente natural gracias a la porosidad del barro. Con unos cuidados muy sencillos conservará todas sus propiedades y podrás disfrutar de agua fresca durante muchos años.
Antes del primer uso
Enjuaga el botijo con agua por dentro y por fuera.
Llénalo completamente con agua limpia y déjalo reposar entre 12 y 24 horas.
Al día siguiente, vacía el agua, enjuágalo y vuelve a llenarlo antes de utilizarlo.
Uso diario
Utiliza siempre agua potable.
Coloca un plato o una bandeja debajo del botijo para recoger el agua que irá "sudando".
No te alarmes si el exterior se humedece o aparecen pequeñas gotas de agua. No está roto: la transpiración del barro es necesaria para que el agua se enfríe de forma natural.
Mantén el botijo en un lugar fresco y ventilado para favorecer la evaporación natural.
Evita golpes y cambios bruscos de temperatura que puedan provocar grietas.
Limpieza
Vacía el botijo con frecuencia y evita dejar agua en su interior durante largos periodos sin utilizarlo.
Límpialo únicamente con agua y un estropajo o cepillo suave.
No utilices detergentes, lejía ni otros productos químicos, ya que el barro puede absorberlos y alterar el sabor del agua.
No es apto para lavavajillas ni microondas.
Conservación
Si no vas a utilizar el botijo durante un tiempo, vacíalo completamente y déjalo secar boca abajo antes de guardarlo.
Guárdalo siempre en un lugar seco y bien ventilado para evitar la aparición de humedad u olores.
Con estos sencillos cuidados, tu botijo conservará todas sus propiedades y seguirá refrescando el agua de forma natural durante muchos años.

